Cerebro y Sociedad: De la infancia la fase adulta, ¿en qué momento nuestro cerebro está realmente preparado para asumir responsabilidades ante la sociedad?

Tuesday, 26 de February de 2019
Entendiendo el cerebro del adolescente y buscando las estrategias en el desarrollo de la sociedad alrededor del tema de la mayoría de dedad penal.

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La madurez del cerebro

          Iniciamos nuestra vida con un cerebro incompleto. Él madura y se perfecciona a lo largo de nuestro crecimiento. Éste crecimiento es genéticamente preestablecido al mismo tiempo que depende de nuestra interacción con el ambiente. Podemos adquirir comportamientos o dejar de tenerlos dependiendo de los estímulos que recibimos. En este texto dividiremos las fases del desarrollo cerebral en: infancia (hasta 11 años), adolescencia (Aproximadamente de 11 a 13 años) y fase adulta (Aproximadamente desde los 14 años y en adelante).

Infancia (0 a 11 años)


Adolescencia (12 a 13 años)

        El inicio de la adolescencia está marcado por una "poda neuronal". Las sinapsis creadas durante la infancia son "seleccionadas". Las que no son muy utilizadas desaparecen mientras que las que son más utilizadas se fortalecen a través de la mielinización. El adolescente tiene una menor capacidad de aprendizaje, pero una menor cantidad de emociones generadas [1-2]. La mielinización es el desarrollo de la vaina de mielina, que son capas protectoras localizadas a lo largo del axón que permiten que el potencial de acción atraviese el axón más rápido (figura abajo). Este proceso ocurre a velocidades distintas para regiones diferentes de nuestro cerebro [3-4].




          En la adolescencia, el proceso de mielinización cortical comienza en la región occipital. A lo largo del tiempo éste proceso pasa a regiones frontales. Es decir, evoluciona de atrás hacia adelante. En éste proceso la corteza frontal apenas empieza a mielinizar durante la adolescencia, sólo quedando completa en la vida adulta. La corteza frontal es la responsable del proceso de planificación (corteza prefrontal dorso-lateral),además del pensamiento crítico y de autocontrol (corteza de órbito-frontal) [1-2].

      Pero las áreas relacionadas con la sensación del placer como el núcleo accumbens y área tegmentar ventral [3] están bien desarrolladas a los 12 o 13 años [4]. Mientras que las áreas responsables del autocontrol maduran completamente hasta los 23 o 24 años. La carencia de desarrollo de la corteza frontal causa que el adolescente no entienda claramente las consecuencias negativas de sus actos, pero entiende bien cuando hablamos de recompensa debido a las regiones responsables del placer ya estar formadas.


         Durante la adolescencia, el núcleo accumbens pierde parte de sus receptores de dopamina. Ésta pérdida reduce el placer al realizar "actividades simples", dificultando que el adolescente se sienta satisfecho con lo que le dejaba feliz cuando era niño. Uno de los resultados es que el adolescente tiende a buscar nuevas experiencias, que son un gran estímulo para la liberación de dopamina. La búsqueda de novedad, sumado a la búsqueda de otras cosas que le puedan traer placer y una deficiencia en el autocontrol y en la capacidad de entender las consecuencias negativas de sus actos generan un comportamiento bastante volátil y potencialmente peligroso [1-2].


Fase adulta

        Lo que marca la fase adulta es la síntesis de todas las regiones del lóbulo frontal alrededor de los 30 años, mientras que las áreas responsables del autocontrol sólo quedan completas a los 23 o 24 años. Ésta fase marcada por una mayor estabilidad emocional y capacidad de raciocinio crítico [1].


Entender mejor el autocontrol

         Un estudio realizado por Mischel y colaboradores, sometió a niños de 4 años a una prueba de autocontrol. En el frente de los niños se colocó un malvavisco, y los niños fueron advertidos de que recibirían un malvavisco más si esperaban 15 minutos sin comer el primero. Algunos niños esperaron, y otros comieron antes de los 15 minutos. Algunos años después el grupo de investigación volvió a acompañar a estos niños, que ahora era adolescente. Según ellos, los niños que lograron tener autocontrol y no comieron el malvavisco en los 15 minutos se convirtieron en adolescentes más competentes socialmente y más capaces para realizar actividades cognitivas. Por ejemplo, estudiar por más tiempo y prestar más atención en el aula, y por lo tanto alcanzando un mayor rendimiento escolar y un mejor manejo de situaciones bajo frustración y estrés [5 - 10].




           El mismo grupo sometido al estudio anterior, fue analizado 4 décadas después. En la edad adulta fue identificado que aquellos que mostarron poseer un mayor autocontrol obtuvieron un mayor éxito profesional y de formación. Mientras el grupo que demostró menor autocontrol presentó incluso un mayor uso de drogas [6 -10]. Los estudios replicaron el primer experimento identificaron que hay una correlación entre la capacidad de autocontrol y la certeza de que los niños tenían que recibir la recompensa después de la prueba [7 -10]. Estos resultados sugieren una gran relación entre el autocontrol y el éxito del individuo. Demostrando que un autocontrol desarrollado en la infancia puede tener consecuencias que llegan hasta en la vida adulta.



Rasgos de psicopatía en la adolescencia

Una revisión sistemática realizada por Ardizzi y colaboradores reveló que varios estudios con métodos no convergentes sugieren que la psicopatía está relacionada con déficits en el reconocimiento de emociones negativas [12]. Vasconcelos y colaboradores aplicaron pruebas de identificación de expresiones faciales a dos grupos de adolescentes, un grupo con rasgos de psicopatía y un grupo sano. se presentaron diferentes expresiones faciales para cada sujeto de la prueba durante intervalos de tiempo de 200 ms, 500 ms y 1 s. Después de visualizar la cara el sujeto debería identificar la expresión presentada. Hubo diferencia significativa entre los dos grupos sólo para expresiones presentadas con el intervalo de tiempo de 200 ms [11].

Otro estudio sometió a adultos y adolescentes a una tarea de mímica de expresiones faciales. En ésta tarea a cada sujeto se le presentaba una secuencia de imágenes, y los participantes debían identificar las expresiones mostradas en las imágenes, para después exhibir una expresión similar. Se encontró una diferencia significativa entre los adultos y los niños en el desempeño de esta tarea. Éste resultado sugiere que los adolescentes tienen una menor capacidad de identificar expresiones faciales que adultos[13].

Juntos, estos resultados apuntan a que durante la adolescencia tenemos dificultad para entender expresiones faciales, lo que puede llevar a adolescentes a situaciones en las que no identifican una expresión de rabia y por lo tanto, no evitan peligro. Al mismo tiempo, la falta de capacidad para la identificación de expresiones faciales puede indicar un rasgo de psicopatía, y esta ausencia es más común en adolescentes que en adultos.


Influencia de la falta de perspectiva

        La impulsividad del cerebro de los adolescentes ya es un factor conocido en la literatura y la sociedad. Otros estudios también demuestran que un lóbulo frontal con problemas generan más agresividad por parte del individuo [14]. Por esos motivos, algunos consideran que debido a la volatilidad de emociones en los adolescentes, ellos no deben ser completamente culpabilizados por sus actitudes [8]. Al mismo tiempo, Mike Miles explica que los homicidios son más influenciados por una perspectiva pobre o nula, que la edad del autor del crimen [9].
           


Conclusiones

1. Los adolescentes no tienen un lóbulo frontal maduro, responsable de juzgar castigos y controlar actitudes impulsivas. Pero ya desarrollaron bien regiones responsables del procesamiento del placer. Lo que los hace más impulsivos e inconsecuentes. Pero después de la adolescencia ocurre una estabilización emocional.

2. El autocontrol es una característica muy importante para el desarrollo y la prevención, y la infancia es un período clave para el desarrollo de esta característica.

3. Los adolescentes tienen una mayor dificultad para entender las consecuencias de sus actos. Es necesario un mejor enfoque para explicar estas consecuencias cuando se trata de adolescentes que de adultos. También tienen más facilidad para comprender cuando se ofrece una recompensa. Tal vez ese camino pueda ser una estrategia para un mejor enfoque.

4. Los adolescentes tienen mayor dificultad para identificar expresiones faciales de rabia y sufrimiento, lo que puede facilitarles que ignoren esas sensaciones en otras personas y generen situaciones indeseadas y peligrosas.

Creo que la adolescencia es una fase crucial en el desarrollo humano, y que debe ser tratada diferente de las otras fases. En la adolescencia el individuo tiene la mayor facilidad de realizar actos criminales y convertirse en alguien potencialmente peligroso. Veo éste período como un momento clave para moldear el futuro del individuo y evitar su entrada al mundo del crimen. Me gustaría que el conocimiento compartido en este Blog sea usado para la creación de estrategias más eficientes para que los adolescentes se conviertan en adultos que contribuyen a la sociedad.


Referencias

 
[1] HERCULANO-HOUZEL, Suzana. Cérebro Em Transformação, O. Editora Objetiva, 2005.
[2] Nogueira, Salvador. As Idades do Cérebro. Revista Galileu, 2019.
[3] BLOOD, Anne J.; ZATORRE, Robert J. Intensely pleasurable responses to music correlate with activity in brain regions implicated in reward and emotion. Proceedings of the National Academy of Sciences, v. 98, n. 20, p. 11818-11823, 2001.
[4] CHAMBERS, R. Andrew; POTENZA, Marc N. Neurodevelopment, impulsivity, and adolescent gambling. Journal of Gambling Studies, v. 19, n. 1, p. 53-84, 2003.
[5] Mischel, Walter, Yuichi Shoda, and Monica I. Rodriguez. "Delay of gratification in children." Science 244, no. 4907 (1989): 933-938.
[6] Casey, B. J., Leah H. Somerville, Ian H. Gotlib, Ozlem Ayduk, Nicholas T. Franklin, Mary K. Askren, John Jonides et al. "Behavioral and neural correlates of delay of gratification 40 years later." Proceedings of the National Academy of Sciences 108, no. 36 (2011): 14998-15003.
[7] Kidd, Celeste, Holly Palmeri, and Richard N. Aslin. "Rational snacking: Young children’s decision-making on the marshmallow task is moderated by beliefs about environmental reliability." Cognition 126, no. 1 (2013): 109-114.
[8] Beckman, Mary. "Crime, culpability and the adolescent brain." Science 305, no. 5684 (2004): 596-599.
[9] Males, Mike. "Age, Poverty, Homicide, and Gun Homicide." SAGE Open 5, no. 1 (2015): 2158244015573359.
[10] Iamarino, Átila. "Maioridade Penal | Nerdologia." Vídeo do youtube, 2015.
[11] VASCONCELLOS, Silvio José Lemos et al. Psychopathic traits in adolescents and recognition of emotion in facial expressions. Psicologia: Reflexão e Crítica, v. 27, n. 4, p. 768-774, 2014.
[12] SALVADOR-SILVA, ROBERTA et al. Psicopatia e Reconhecimento de Expressões Faciais de Emoções: Uma Revisão Sistemática. Psicologia: Teoria e Pesquisa (UnB. Impresso), 2014.
[13] ARDIZZI, Martina et al. When age matters: differences in facial mimicry and autonomic responses to peers' emotions in teenagers and adults. PloS one, v. 9, n. 10, p. e110763, 2014.
[14] SÉGUIN, Jean R. The frontal lobe and aggression. European Journal of Developmental Psychology, v. 6, n. 1, p. 100-119, 2009.

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Autor:

César Noronha

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